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sábado, 13 de noviembre de 2010

Relatos


LOS RUIDOS MISTERIOSOS
Erase una vez una niña que vivía en una aldea pequeña y siniestra.
Ella, cada noche que se iba a dormir oía un ruido muy raro que venía del fondo de la aldea.
Cada mañana, cuando se levantaba, sus amigos le decían que habían escuchado un ruido muy raro por la noche.Entonces la niña se dió cuenta de que eran los fantasmas de las personas que habían vivído hace siglos y habían muerto misteriosamente.
¡Feliz Halloween y... mucho cuidado con los ruidos!
Lola García Jiménez 5ºB

Relatos




¿Porque no escucháis un poco de música mientras leéis este cuento?








Erase una vez un fantasma que estaba encerrado en una torre porque asustaba a mucha gente. Él quería tener amigos pero en cuanto lo veían por la calle, huían de él.
Un día para que no lo reconocieran, se puso una capota negra y unas gafas de sol,
pero cuando iba por la calle se enganchó la capa en un barrote y se cayó al suelo,
entonces vieron que era él y la gente se asustó mucho.
Pasaron dos o tres meses y se le ocurrió una idea: ¡se iba a vestir de mujer!
Así lo hizo, pero cuando iba por la calle se le veía un poquito de blanco y la gente decía: ¡Es el fantasma! ¡Es el fantasma!. Así que esa idea tampoco le funcionó.
Entonces se cansó de tanto disfrazarse y salió a la calle tal como era y ya no le importaba. Pero lo mejor de todo es que la gente se acostumbró a verlo y nunca mas se asustaron.

Escrito por Samuel Pineda Lara 6ºA

lunes, 8 de noviembre de 2010

Relatos


AMIGOS DE UNA NOCHE

Erase una vez en un pais muy lejano donde vivía un fantasma en una casa un poco tenebrosa.
El fantasma se llamaba Blanquito y al contrario de lo que podríais pensar era muy bueno, muy simpático y siempre se vestía de blanco.
Ultimamente estaba triste porque veía por la ventana niños jugando en las calles y él se sentía muy solo.
Pocos días antes del 31 de octubre se le ocurrió una idea para poder jugar con los demás niños.
Organizó una fiesta de disfraces para Halloween en su casa y para ella puso un anuncio en el periódico local. LLegado ese día, muchos niños acudieron a su fiesta, todos disfrazados y él pudo jugar con ellos sin que estos se asustaran.
Y ya que la fiesta había sido todo un éxito y Blanquito estaba feliz, al menos por un día, decidió repetir La fiesta de Halloween todos los años en su casa, así podría sentirse normal al menos una noche al año.

Escrito por Pilar Rodriguez Ruiz 6º A